¿Qué es Comunismo?

¿Qué es Comunismo?
Leonardo Girondella Mora
22 febrero 2011
Sección: SOCIALISMOSección: AsuntosY MATERIAL ACADEMICO
Catalogado en: 

Una palabra muy usada, “comunismo” se aplica a un sistema o arreglo de una sociedad en la que la propiedad privada no existe —todos los bienes son considerados comunes. Nadie puede decir “esto es mío”.

El comunismo está asociado con la supuesta existencia de comunidades en tiempos remotos, en las que todo era poseído en común —comunidades a las que se les da fuertes connotaciones idílicas, de gran felicidad y fraternidad debido a que en ellas no se sufren envidias creadas por diferencias en las posesiones personales.

El fondo de la idea del comunismo está en la anulación de la propiedad privada a la que se le culpa de causar infelicidad y conflicto, de desigualdad y de codicia. En una sociedad comunista, se sostiene, todas las personas son iguales y, por eso, felices.

La idea de la felicidad y la fraternidad, por tanto, se sostiene en la imposibilidad de ser propietarios de ningún bien —propietarios en el sentido de tener un título legal que lo acredite, aunque sea inevitable la propiedad de uso siquiera temporal para, por ejemplo, utilizar la cama en la que se duerme, o la comida que se ingiere.

En la actualidad la idea central del comunismo está contenida en los regímenes sociales de variada intensidad.

En un extremo pueden colocarse los sistemas socialistas en los que la propiedad de los bienes de producción es gubernamental y del otro, regímenes menos radicales en los que, por ejemplo, se pagan tasas impositivas muy altas y el gobierno es responsable de, por ejemplo, todos los servicios médicos.

Una modalidad del comunismo fue su implantación en la URSS a principios del siglo 20, donde los gobernantes ordenaban a la economía dentro de un sistema político totalitario en que no existía competencia política ni contrapesos en el poder. El gobierno era el propietario de los bienes de producción e incluso de bienes de uso particular como casas y apartamentos.

Pero debe ser aclarado que según la teoría marxista, ese sistema en la URSS no podía ser llamado comunismo —era la dictadura del proletariado, una etapa previa al verdadero comunismo que llegaría inevitablemente al desaparecer el gobierno y cuando cada persona podría hacer cada día lo que más le gustara.

Visto en un panorama general, la definición de comunismo lo señala como un arreglo de una sociedad en la que, como característica central no existe la propiedad privada y la igualdad es total entre las personas —una persona, por ejemplo, vestida ligeramente mejor que el resto sería obligada a usar la misma vestimenta que los otros.

De esa versión extrema y utópica se han derivado variaciones menos radicales. Una de ellas es la del socialismo, donde los bienes de producción son de propiedad estatal y toda la producción se rige por planes centrales del gobierno.

Otra, menos radical, es la del estado de bienestar —donde se pagan impuestos muy altos y el gobierno se hace responsable de proveer a la población con servicios que considera básicos, como medicina, educación, cultura, pensiones y otros más.

Más ligera aún es la serie de escuelas políticas que vuelven al gobierno un agente muy activo en la sociedad. Son propuestas que sostienen nociones como impuestos progresivos, regulación de precios, planeación económica central y similares. En todas ellas se encuentran huellas de la limitación a la propiedad privada.

El comunismo presenta serios problemas de implantación a la realidad. Uno de ellos es su necesidad práctica de contar con una autoridad fuerte responsable de vigilar que en la vida diaria efectivamente no exista uso exclusivo de bienes —lo que sin remedio crea un gobierno totalitario sin apego a la ley.

Se ha criticado al comunismo en dos frentes centrales.

Uno es su falta de reconocimiento de la naturaleza humana con rasgos que son incompatibles con el comunismo —por ejemplo, la libertad como derecho inalienable: en un sistema comunista es imposible la libertad.

En el otro frente, se le ha criticado su falta de sentido práctico, la que ocasionaría un estado de estancamiento que empobrecería a la comunidad —ya que anula el incentivo al uso de las habilidades de las personas, ellas se volverían entes pasivos que esperarían todo de la autoridad.

También, dentro de un régimen comunista sería imposible contar con información suficiente como para tomar decisiones del uso de recursos, lo que los desperdiciaría creando pobreza.

Finalmente, el comunismo es una utopía unidimensional sostenida en la prohibición de la propiedad privada y que no considera la naturaleza humana ni los efectos colaterales de esa prohibición —siendo una de ellas la creación de una élite de gobernantes superiores al resto de los ciudadanos y quienes serían los reales propietarios de los bienes.

Addendum

Es posible que la definición de comunismo se aclara algo más al decir que su contrario es un régimen basado en la propiedad privada y el respeto a ella como un derecho humano. Igualmente opuestos al comunismo y sus variaciones son los regímenes sustentados en la libertad humana.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Comunismo.

Debe señalarse la existencia de material de ayuda en clases y cursos, la que se encuentra en ContraPeso.info: Material Académico.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.